Fiesta de Micael

Vivir el paso del tiempo en relación a los festivales anuales nos permite recibir la maravillosa oportunidad de acompañar a la Tierra en su rítmica respiración, pues aquellos son la celebración de las estaciones del año; al conectarnos al mundo que nos rodea, nos volvemos partícipes de una comunidad humana que celebra reconocerse como el punto de enlace entre el Cosmos y la Tierra, y que busca el equilibrio interior de las fuerzas que ambos entornos ejercen sobre el ser humano.


El ser humano se alimenta en sus distintas manifestaciones al celebrar cada festival. Físicamente se nutre a través de las comidas especiales para cada ocasión, que no sólo se elaboran con los ingredientes propios de la época, sino que también en su forma guardan un significado especial que las liga al momento. Anímicamente se crea un ambiente especial, determinado por el ambiente exterior que nos rodea, las imágenes, decoraciones y los diversos símbolos que se relacionan con cada festival. Y finalmente tener la vivencia misma de las festividades, a través de los sentidos, los gestos internos y las actividades, alimentan y fortalece el espíritu humano.


En el caso particular de las escuelas y comunidades Waldorf, los niños participan en la preparación de las celebraciones de los cambios de estación y los festivales del año. Con el tiempo, esta participación les va dando certidumbre sobre lo que está por venir, así como un sentido de estabilidad. Esta experiencia de orden y regularidad le da al niño mucha seguridad en sí mismo y confianza en su entorno. De los varios festivales que se celebran, uno común a todas las escuelas Waldorf es el de "Micael", que se celebra hacia finales de septiembre.


Esta celebración presenta a los niños la figura bienhechora del arcángel Micael que alienta el valor y la fuerza en el ser humano para enfrentar los retos de la vida en la Tierra. Micael, con su espada luminosa, o de hierro, vence y domina al dragón, mas no lo mata. La espada simboliza la fuerza que nos permite reconocer y dominar al dragón que habita en nuestro interior (temor, angustia, envidia, enojo, intolerancia, etc.). Así el dragón simboliza el mal en el mundo y el mal que se encuentra en la naturaleza baja del ser humano, a la que como adultos debemos reconocer y otorgar su sitio.


Celebración en primaria

Para los niños de primaria generalmente se organiza una excursión al bosque, donde deberán realizar diversas “pruebas de valor” en las que podrán vencer sus propios miedos y dificultades, a la vez que podrán también apoyar y ayudar a sus compañeros a vencer los suyos.

Así por cada prueba superada los niños saben que ayudan a Micael en su lucha contra el dragón.



Celebración en jardín de infancia

En el Jardín de Infancia el festival es vivenciado a través de una época que dura cuatro semanas, tiempo en el que paulatinamente aparecen en el salón los elementos que simbolizan la festividad, y que alimentan y enriquecen la vivencia anímica de los niños.

La mesa de estación puede albergar a un dragón elaborado con tela o un tronco transformado, una princesa cautiva y un valiente caballero. Otra alternativa es realizar una mesa con elementos relacionados con la cosecha, como granos representativos de la región, y la actividad del hombre relacionada con esta actividad, y por supuesto combinar ambos para ilustrar el Cuento para el tiempo de Micael.


Existen diversos cuentos relacionados con el festival, a los que se les da un espacio y tiempo especiales, y realizamos rondas alusivas al tema que permiten a los niños participar activamente en su vivencia. El día preciso del festival elaboramos pan de dragón y cortamos cada una de las cabezas mencionando aspectos “negativos” que buscamos dominar, y se presenta el cuento con marionetas por primera vez.


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