El círculo de la mañana

En la Pedagogía Waldorf, una de las actividades más trascendentes del día es el círculo de la mañana pues se trabaja a nivel físico, intelectual, emocional y principalmente etérico y espiritual.

~Encender la vela da comienzo a nuestra reunión. Lo hacemos en silencio y con solemnidad, dando importancia a la influencia espiritual en nuestras vidas y actividades. ~Nos tomamos de la mano y nos hacemos uno con nuestra comunidad, con el mundo y el universo.

~Decimos en voz alta nuestros versos, unificando nuestra intención y dándonos fuerza unos a otros.

~Cantar nos alinea y nos centra. Ayuda a dejar atrás y a "sanar" los malos momentos del día, las tensiones y preocupaciones. También nos alegra, nos hace reir y nos reafirma.

~El movimiento despierta nuestro cuerpo, ayuda a coordinar ritmo, manos y pies.


Es un momento muy lindo y en mi experiencia he visto cómo dispone a maestros y niños y nos centra para iniciar actividades. Nos hemos unido y aceptado unos a otros.

Esto es lo que se puede ver, ¡imaginen lo que hace a nivel de alma y espíritu!


Los invito a que antes de iniciar cualquier actividad ya sea con sus hijos, esposo, amigos; de trabajo o diversión, dediquen un tiempo y espacio para adentrarse en su actividad y hacerla consciente.





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